Cada cuánto regar las plantas de interior (tabla por tipo)

No hay un número mágico de días: depende de la planta, la luz, la maceta y la época del año. Pero sí hay frecuencias de partida que funcionan para la mayoría de casas, y a partir de ellas se ajusta.

Tabla orientativa

Valores para una casa con calefacción en invierno y buena luz indirecta. En invierno, alarga los intervalos; en verano, acórtalos.

PlantaPrimavera–veranoOtoño–inviernoPista
Cactus y suculentasCada 10–14 díasCada 3–4 semanasQue la tierra se seque del todo entre riegos
Sansevieria (lengua de suegra)Cada 2 semanasCada 3–4 semanasAguanta mucho mejor la sequía que el exceso
ZamioculcaCada 2 semanasCada 3–4 semanasSus raíces guardan agua
PotosCada 7 díasCada 10–14 díasAvisa: las hojas se ablandan cuando tiene sed
MonsteraCada 7 díasCada 10–14 díasRiega cuando los primeros 3–4 cm estén secos
FicusCada 7 díasCada 10–14 díasNo le gustan los cambios bruscos ni el encharcamiento
Espatifilo (cuna de Moisés)Cada 5–7 díasCada 7–10 díasSe desmaya cuando tiene sed y se recupera al regar
CalatheaCada 5–7 díasCada 7–10 díasTierra siempre algo húmeda, nunca encharcada
Orquídea (Phalaenopsis)Cada 7 díasCada 10–14 díasRiego por inmersión 10 minutos y escurrir bien
HelechosCada 3–4 díasCada 5–7 díasLes gusta la humedad ambiental
Albahaca y aromáticas en macetaCada 2–3 díasCada 5–7 díasMacetas pequeñas: se secan rápido

La tabla es un punto de partida. La regla que nunca falla: mete un dedo en la tierra. Si los primeros centímetros están secos, toca regar; si están húmedos, espera.

Qué cambia la frecuencia

La luz

Una planta junto a una ventana luminosa gasta mucha más agua que la misma planta en un rincón. Si cambias una planta de sitio, revisa su frecuencia.

La temperatura y la calefacción

La calefacción reseca el ambiente y la tierra. Aun así, en invierno casi todas las plantas crecen menos y beben menos: el error más común en invierno es regar de más.

La maceta

El tamaño

Las macetas pequeñas se secan en pocos días; las grandes pueden tardar semanas.

Cómo no olvidarte

Con tres o cuatro plantas es fácil llevar la cuenta de memoria. Con diez, cada una con su ritmo, ya no. Lo más práctico es apuntar cada cuántos días necesita agua cada planta y que algo te avise el día que toca: un calendario, una nota o una app de recordatorios de riego.

Cuando veas cómo responde cada planta, ajusta su frecuencia: si la tierra sigue húmeda cuando llega el aviso, alarga unos días; si está muy seca antes, acórtala.

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