Cómo dividir los gastos de un viaje entre amigos sin discutir

El viaje sale genial, pero a la vuelta nadie sabe cuánto debe a quién. Repartir gastos entre amigos es sencillo si se hacen tres cosas: acordar antes, apuntar durante y saldar al final.

Antes del viaje: acordad las reglas

Cinco minutos de conversación evitan la mayoría de malentendidos:

Durante el viaje: apuntad cada gasto en el momento

El gran enemigo es «ya lo apunto luego». A los tres días nadie recuerda quién pagó la cena del martes. Para cada gasto, apunta:

  1. Concepto (cena, gasolina, entradas).
  2. Importe.
  3. Quién lo pagó.
  4. Entre quién se reparte: todos o solo algunos.

Que una sola persona lleve la cuenta y los demás le manden los gastos por el grupo de WhatsApp funciona mejor que una hoja que nadie actualiza.

Gastos que no son de todos

Es la fuente número uno de discusiones. Si en una cena dos personas no beben vino, el vino se reparte solo entre los que lo tomaron. Si tres de cinco van a una excursión, la excursión se reparte entre esos tres. Repartir siempre «a partes iguales» parece más sencillo, pero acaba generando roces.

Al final: calcular saldos y saldar

Para cada persona se calcula su saldo: lo que pagó menos lo que le correspondía pagar. Quien tiene saldo positivo debe recibir dinero; quien lo tiene negativo, pagar.

Ejemplo

Ana, Luis, Marc y Eva van a Lisboa. Gastos comunes: 653,80 €, es decir, 163,45 € por persona.

PersonaPagóLe tocabaSaldo
Ana418,78 €163,45 €+255,33 €
Luis190,92 €163,45 €+27,47 €
Eva30,80 €163,45 €−132,65 €
Marc13,30 €163,45 €−150,15 €

En lugar de que cada uno pague a cada uno (hasta seis transferencias), basta con tres:

Todos quedan en paz con el mínimo de pagos. Hacer este cálculo a mano con muchos gastos es pesado y es fácil equivocarse en unos céntimos; una app de gastos compartidos lo hace al momento.

Consejos finales

Más guías